lunes, 4 de octubre de 2010

Serpiente.

Yo no puedo reptar hasta tu lecho y asfixiarte de a poco
para que no sientas más... para que tu corazón por un día
se logre sentir como el mío... paralizado, asustado, deshecho...
muerto.
Atormentado por fantasmas, y recuerdos, por sonrisas y mil lágrimas,
en silencio, a gritos, y sola.

Aún asi no me dejas mudar de piel, no me dejas cambiar de una vez,
no me dejas respirar, ser otra, matarte, y mis manos tiemblan,
mi voz se quiebra, mis ojos miran la pared o lo que sea para no encontar
los tuyos, los tuyos que me miran fijo, los tuyos que me hablan
sin que tu boca murmure palabras.

Pienso más de lo normal, más de lo esperado, jamás pensé tanto,
tenía algunos esquemas, pero ahora todo es un esquema, hasta la más puta cosa lo es.
Y no es gracioso, ya no es gracioso, no quiero ser más un chiste andante,
no quiero pasar a tu lado de nuevo sin que tus ojos me miren, te quiero a ti
mas de lo que esperé, más de lo que imaginé, y si quiero ser ese reptil,
inmundo que te haga cometer los pecados que en mis noches soñé.

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