lunes, 15 de noviembre de 2010

Para tu traviesa curiosidad.

Querido señor lector, me permitiré una pausa para conversar con la pantalla que ya luego leerás.
Cigarro en mano, vicio necesario y adecuado, siempre he pensado que es sexy cuando una mujer fuma y acerca lentamente el cigarro a su boca, tengo una manía que no sabía que tenía hasta que me lo dijeron, justo después de un beso me muerdo el labio.

Un dato inútil.




Cuento con la cordura de otros para mantener al menos un pie sobre la tierra, quiero pintar el cielo de rojo y que las nubes fuesen llamas, no temo a la locura colectiva que todos esconden día a día, amo esa agresividad constante cuando los ojos te miran fijo y no se atreven a decir una palabra, soy rápida para engañarte si te descuidas un momento, pero no me descuides tengo la facilidad de hundirme bajo litros y litros de lágrimas cuando no me estés observando.

Suelo entregarme sin medir consecuencias, pero cuando las sábanas están desordenadas sobre la cama, siempre en algún momento estaré conteniendo la respiración, la carne me carcome y puedo ser lo que mejor puedas evitar con una facilidad que desconoces, excelente mentirosa, pobre honesta con el puño en lo alto pero que jamás caerá. Jamás esperes de mi boca escapar un abrázame, un por favor no salgas de esa puerta,  el ego cretino no me lo permite, y no te enamores, se lo he advertido a muchos pero pocos escuchan, reptaré por tu cuerpo y de a poco te ahogaré conmigo, no mueras porque necesito aire limpio.


Algunos con el tiempo se vuelven inmunes a mis técnicas de arpía, dicen que con estar un buen tiempo en la primera fila de mi loca vida sirve bastante, que soy como la varicela,  te infectas, te duele por un rato y luego te vuelves inmune, igualmente permanezco con mi mejor sonrisa así que al final no ganas nada.
Me encanta amarrarme a imposibles, soy fiel adicta de mis vicios, y mientras más juegues conmigo más me dormiré a tu lado, pero jamás por completo, las paredes no me atan, los cuerpos me cansan, jamás unos labios saciaron los míos. Amo la violencia, perdí el enfoque hace un rato, no pretendo encontrarlo, jamás nunca me sirvió.

Atente a tus consecuencias, yo las mías las dejo de lado, no sirvo para pensar en ellas continuamente, por lo mismo la ropa sobra más de la cuenta, aprendí a sentirme cómoda desnuda frente a otros cuando sólo se necesita esa respiración agitada, yo me escapo más de la cuenta, más de lo necesario, no necesito excusas baratas, no necesito de tu pena ni de esos besos de despedida, cierra los ojos y ya no estaré, no sirvo para esas porquerías. Regalame noches oscuras como las de Baudelaire y quizás me mantengas más de lo que esperé, pero dudo que tengas un poco de la locura necesaria para mantenerme sentada esperando la próxima palabra.





Soy una maníaca contaminada por el mundo, me absorbe cada nuevo amanecer y conozco más estaciones de las que puedes nombrar, sé cómo irme pero siempre recordaré como llegar, brújula perdida y perfecto sentido de orientación, pasional, desquiciada, anormal, pero exquisitamente perdida entre hambrientos a los que jamás querré, ni por si acaso, ni de desgano. No toques mi puerta simplemente para ti no estoy.






Para mi no hubo amor, y si lo hubo murió por culpa mía, por mis estúpidas ganas de hacerlo mejor, me traicioné de la manera mas hermosa y continua que encontré, pero tampoco lo sabrás, como decía mi madre manten tus secretos tuyos, los míos son públicos sólo hasta cierto punto. Me amo cuando menos debería.

El camino es largo y yo camino para cualquier lado.


Tihare.






Foto de Mastowka.
Dibujos de Matriarch667- http://matriarch667.deviantart.com/

2 comentarios:

No one dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
No one dijo...

Señorita pasado, nos reencontramos nuevamente en este viejo lugar y me hace sentir igual que ayer, coronada por un deber ser que nunca será mas que una idea en la cabeza de aquellos a los que usted condena, pues hoy, me siento rodeado por viboras tan venenosas como fatales, para enfrentar a las cuales usted no me brinda ninguna ayuda.

Caminé sin recordarla y sin pensar en su primo don futuro, quien hoy espera al borde del abismo tanto para verme saltar como para hacerme caer, pues él el sólo uno y la vida lo persigue y parece arrastrarme irremediablemente hacia él.

Las paredes de quien debería ser son cada vez más altas y mi odio crece con ellas, pero no seré aquel, no seré aquel que todos quieren que sea, aunque usted señorita me condene por haberlo sido o don futuro me haga caer po nunca llegar a serlo, sólo estoy yo, y mi mejor amigo, el sobrino presente, pues él, él sólo observa enmudecido desde tan lejano rincón y pasa tan rápido como desapercibido, que lo tomo en cuenta sólo cuando ha caido en sus garras.

Publicar un comentario